Dictar mejor: seis hábitos para un texto limpio a la primera
Hablarle a tu Mac se aprende en pocos días. Seis hábitos sencillos para conseguir un texto listo para enviar, sin retoques.

El dictado por voz cambia tu forma de escribir, pero los primeros días cuesta encontrar las palabras. La buena noticia: bastan unos pocos hábitos para que el texto salga limpio desde la primera vez.
1. Piensa la frase y luego habla
No hace falta recitar. Date un segundo para saber adónde vas y luego habla de un tirón. Las vacilaciones («eh», «o sea») se eliminan, pero una idea clara da un texto claro.
2. Habla como si hablaras con alguien
El tono natural es el que mejor se entiende. No hace falta articular de más ni ir más despacio: habla como si se lo explicaras a un compañero de trabajo.
3. Deja la puntuación a Speedy Flow
Los puntos, las comas y las mayúsculas se añaden por ti.
4. Añade tus nombres propios al diccionario
Clientes, productos, siglas: añádelos una vez, o corrígelos después de un dictado, y siempre se escribirán bien.
Un diccionario bien completo marca la diferencia entre «casi bien» y «perfecto».
5. Elige un Speed para cada aplicación
Un correo no se escribe igual que un mensaje a un amigo. Asigna un Speed a cada aplicación —formal para Mail, relajado para WhatsApp— y el mismo texto dictado se adapta solo.
6. Mantén fn pulsada y suéltala al terminar
Mantén fn mientras hablas y suéltala al final: el texto se inserta donde esté el cursor. En un dictado largo no hay prisa: la grabación espera a que termines la frase.

